Estropear’ Internet y la inteligencia artificial

Últimamente, dos artículos que he encontrado en la red (el de Maldita.es y el de Maider Tomasena) me han hecho pensar. Ambos hacen una relación directa entre el proceso de ‘cachondeo’ que vivimos en internet, en inglés enshittification, y el auge de la Inteligencia Artificial (AA).

Para mí, la red siempre ha sido una ventana abierta: en ella he conocido proyectos creativos sorprendentes, y ha sido una herramienta imprescindible para la militancia. Pero el paisaje está cambiando, y muy rápido.

La inteligencia artificial, aceleradora de la mediocridad

Se oye a menudo que AA genera contenido «malo» o «basura». Y lo es. Pero lo cierto es que textos que antes eran mediocres, ahora también el AA los hace mediocres. No genera mala calidad en sí misma; amplifica y multiplica la mediocridad ya existente, a velocidad industrial.

La clave no es escribir por AA, sino cómo y para qué se utiliza. La promesa inicial de internet de democratizar la información y dar cabida a nuevas voces está en peligro. ¿Por qué? Porque estamos ante un mar de artículos automatizados optimizados para la SEO y sin ningún valor.

Como decía Maider Tomasena, AA «nos obliga a ser honestos». Después de todo, si una máquina puede hacer un contenido mediocre, quizá nuestro trabajo humano no era tan especial como se creía. El valor real está ahora en la originalidad, en la voz propia y en la aportación real.

Uso pragmático, pero crítico

Lo confieso: yo misma utilizo AA. Es un excelente colaborador en el día a día: es una herramienta rápida para transcribir vídeos, resumir informes largos o hacer bocetos de actas. Ahorra mucho tiempo.

Pero tiene trampa. La experiencia me ha enseñado que los resultados de AA nunca pueden ser aceptados a ciegas; necesitan una revisión profunda. Estas herramientas siguen exigiendo la supervisión crítica de una persona si no queremos meter un pie en la llaga.

No es raro inventar datos, ocultar información relevante o alterar el significado de palabras en nombre de una supuesta coherencia. Si le damos una confianza ciega, el resultado, en el mejor, será erróneo; en el peor, desinformador.

Necesidad de filtro humano

Ese ‘estropear’ al que se refieren los artículos no es nuevo, pero AA ha acelerado el proceso. Depende de nosotros qué rumbo dar a la herramienta. Podemos utilizarlo para generar más basura o, al contrario, para agilizar los trabajos más mecánicos e invertir nuestro tiempo en lo que es realmente valioso: creatividad, análisis crítico y aportación personal.

Si queremos que Internet siga siendo un espacio de creatividad y militancia, será imprescindible activar el filtro humano. La Inteligencia Artificial es un auxiliar, no un sustituto. Al menos por el momento.