Si registras una marca, al loro, ¡que no te estafen!

Arantzazu Lagunilla 

Si registras una marca. Al loro. Que no te estafen.Se trata de un viejo problema pero recientemente hemos revivido en Arteman. Desde hace años, muchas personas que registran una marca reciben cartas de organismos ficticios que les exigen nuevos pagos. Se trata de un viejo problema pero que recientemente nos ha pasado en Arteman.

En julio efectuamos un registro en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) y a los pocos días recibimos tres cartas (dos de ellas con pinta de ser de empresas ficticias, parecían ser de Hungría) que nos pedían un pago para incluir la marca en un nuevo registro. 986 euros y 789 euros. Era el importe que nos solicitaban.

“Estimados señores y señoras
OFERTA
La publicación de la registración pública de su patente es el fundamento de nuestra oferta. Les ofrecemos registrar su Marca en nuestra base de datos. La registración lleva los datos siguientes: código de país, etc. Se ha de aceptar nuestra oferta previo abono de la suma y se considerará como contrato vinculante entre ustedes y la empresa “X” irrevocable y con fuerza de ley por un año. Noten, por favor, que esta registración no lleva ninguna conexión con la publicación de registraciones oficiales, ni representa su registración por órganos de gobierno. Todavía, no hemos entrado en ninguna relación comercial. Esta oferta de registrar no es una factura ni solicitud y Ustedes no llevan ninguna obligación de pagar la suma de abajo, a no ser que acepten nuestra oferta. Véanse las disposiciones generales de comercio al dorso. Revisen las.”

Y aquí acaba la carta. Se adjunta una orden de trasferencia de 986 euros y como beneficiario una empresa de Hungria. La otra carta, también, muy parecida y con dirección de Sofia (Hungria) pero con una particularidad. El sobre en blanco (sin ninguna imagen ni logotipo) y con el franqueo pagado en la oficina de Javea, Valencia.

No es la primera vez que tramitamos el registro de marca, sabemos qué coste tiene (no más de 200 euros) y nos resultaron realmente sospechosas estas cartas Estafadores de los malos. Por lo tanto, ¡cuidado y al loro con el tema de registro de marcas!